“El contacto lingüístico hispano-luso de la Península Ibérica”, nueva entrada de blog escrita por Víctor Lara Bermejo


El contacto lingüístico hispano-luso de la Península Ibérica

Víctor Lara Bermejo


¿No se han preguntado por qué, si hacemos la carrera de filología hispánica en universidades angloparlantes y germanófilas, tenemos también que cursar filología portuguesa? Esta combinación suele chocar fuera de dichas fronteras, pero la motivación parece tener su razón de ser, ya que el análisis conjunto de ambas lenguas y de sus respectivas variedades permite comprender mejor el grado de contacto lingüístico que los dos idiomas han mantenido hasta la actualidad. Las coincidencias no solo son visibles en América y en África, sino en la propia Península Ibérica, en especial en su zona suroccidental. En esta entrada, vamos a explicar qué ha ocurrido en una parte muy concreta de España y Portugal, para que podamos decir que conforman una región lingüística propia distinta al resto del portugués y el español europeos. Fíjense en el mapa 1.

Mapa 1: Zona de convergencia lingüística español-portugués en la Península Ibérica

En la zona coloreada del mapa 1, aparece una serie de características lingüísticas que no se dan en el resto del territorio luso e hispánico de la Península Ibérica y, aunque toda convivencia fronteriza implica por definición transferencias y contacto, el nivel de unión entre hablantes de dos lenguas diversas está igualmente definido por el tipo de influencias que ha llegado a ciertos planos de la lengua.

Por ejemplo, si el contacto tan solo se refleja en el vocabulario y alguno de los idiomas ha incorporado varias palabras del otro, nos hallamos ante una fase primeriza. Seguro que habrán oído en boca de un hispanoamericano la palabra chance en lugar de oportunidad (ver vídeo) por influencia del inglés o se habrán sorprendido al oír a un angloparlante pronunciar la palabra siesta en lugar de nap, hablando en su propio idioma. Este tipo de situación es la primera en darse, y en la zona dibujada en el mapa 1, lo vemos con borrego a costa corde(i)ro, chivo/chibo por cabrito o mazorca/maçaroca por espiga.

Si esta circunstancia se alarga en el tiempo y es estrecha, las transferencias saltan del léxico a otras partes de la lengua menos permeables al contacto, como la fonética. Si alguno ha tenido que aprender francés, seguro que ha tenido que imitar la pronunciación de la [r]. Su característica es tan particular que, cuando se trata de parodiar a un francófono hablando otro idioma, normalmente echamos mano de su manera de pronunciar ese sonido. Sin embargo, esa [r] ha saltado a otros idiomas europeos o a zonas colindantes de Alemania y Escandinavia por contacto (mapa 2).

Mapa 2: [r] uvular (a la francesa) en el área en blanco

El mismo proceso lo tenemos en la zona señalada en el mapa 1 en relación a la pronunciación del fonema [s]. Mientras que su realización en el español peninsular estándar es apicoalveolar (ver vídeo 1), Andalucía occidental ha generalizado la versión predorsodental (ver vídeo 2). Y precisamente en Portugal, la mitad sur opta por este mismo punto de articulación, a diferencia de su mitad norte, que elige la [s] apicoalveolar.

Vídeo 1, a partir del minuto 0:24
Vídeo 2, desde el minuto 0:01 al minuto 0:17

Si el contacto es todavía más profundo, las influencias saltan al plano de la morfología y la sintaxis. En español y portugués tenemos la preposición hasta / até por contagio del árabe andalusí; el sufijo –í para gentilicios (iraquí, marroquí), aunque solo en español, también por influencia árabe; o el pronombre vosotros por contacto con el catalán (vosaltres). En el plano sintáctico, la influencia tan grande entre el francés y el alemán produjo la expansión por casi toda Europa de los denominados tiempos compuestos (he hecho en lugar de hice), pero, en la denominada zona de convergencia lingüística pintada en el mapa 1, la morfología y la sintaxis se han reflejado en sus pronombres de segunda persona, es decir, en sus pronombres de tratamiento.

Sabemos que España opone el binomio vosotrosustedes para informalidad y formalidad, respectivamente, pero el área andaluza del mapa 1 ha desechado el pronombre vosotros y utiliza ustedes para cualquier contexto, independientemente del grado de cortesía (ver vídeo 3).

Vídeo 3, a partir del minuto 0:35

Sin embargo, aunque ustedes tenga que concordarse en tercera persona del plural (3pl), a veces va acompañado de concordancia de segunda persona del plural (2pl), como en los siguientes ejemplos.

  • Ustedes se vais de fiesta [En lugar de ustedes se van de fiesta]
  • A ustedes os vi ayer [En lugar de a ustedes los vi ayer]

Este mismo hecho se repite en la zona portuguesa señalada en el mapa 1, aunque la forma pronominal en este caso es vocês. Como en Andalucía, vocês debería concordarse con 3pl, pero a veces favorece la 2pl, como en los siguientes ejemplos.

  • Vi-vos2pl a vocês3pl ontem [Os vi a ustedes ayer]
  • Os vossos2pl filhos (de vocês3pl) estão na escola [Vuestros hijos (de ustedes) están en la escuela]

Como ven, las influencias mutuas no solo se restringen al léxico o la fonética, sino que se dan incluso en la morfología y la sintaxis, lo cual es prueba irrefutable de la prolífica relación que ambas zonas han experimentado históricamente. No obstante, el contacto en dicha región ha alcanzado un punto culminante, al surgir también en el plano más reacio al contacto lingüístico: la pragmática.

La zona de convergencia lingüística de la Península Ibérica ha optado por desarrollar un sistema de cortesía propio, distinto al que se da en sus respectivos países. Este hito es muy relevante, porque el sistema de cortesía lo elige un país en concreto, independientemente de la(s) lengua(s) que se hable(n). Si nosotros recorremos todos los países de lengua española, nos damos cuenta de que Argentina prefiere vos como pronombre informal en lugar de o que la cantidad de contextos donde en España se puede utilizar un pronombre asociado a la informalidad () son mucho mayores que en Centroamérica. Es más, aunque en España se hablen varias lenguas, en todas ellas se prefiere la informalidad por defecto, por lo que los pronombres y vosotros (y sus homólogos en gallego, catalán y euskera) saldrán casi todo el tiempo en una conversación frente a usted o ustedes. Lo mismo podemos argumentar para el portugués, ya que Portugal tiende a ser mucho más formal que Brasil, donde la informalidad está mucho más aceptada. Por tanto, el concepto de cortesía es un elemento que establece un país en concreto y la sociedad que lo compone.

Además, la cortesía va cambiando con el tiempo. Si comparamos los doblajes al español de películas de cine, nos daremos cuenta de que, en cintas como Casablanca o El graduado, los personajes intercambian pronombres formales por definición, incluso en situaciones que actualmente nos parecerían ridículas.

https://www.youtube.com/watch?v=rvmPzRl2nnA

Esta tendencia ha cambiado, pero Andalucía occidental y Portugal meridional se han mantenido ajenos a dichos vaivenes. En otras palabras: los andaluces occidentales y los portugueses del sur se han comportado como si fueran una sociedad compacta, al margen de lo que sucediera en el resto de sus respectivos países. Pero ¿quién ha influido más en quién? ¿Es el contacto lingüístico un intercambio equilibrado?

Indudablemente y como suele acontecer en todos los ámbitos de la vida, aquello que es considerado prestigioso es lo que suele influenciar. La moda se dicta en París, Milán o Nueva York, pero no en Yakarta, Calcuta o Rabat. El idioma de prestigio en la actualidad es el inglés, como lo fue el francés en las generaciones de nuestros abuelos, pero, desde luego, no es el hebreo. Es por eso que aceptamos anglicismos y antes éramos más propicios a adoptar galicismos, pero no solemos incorporar préstamos del hebreo. En el caso que nos ocupa, el prestigio histórico hasta hace bien poco lo ha tenido Andalucía occidental (en concreto el eje Cádiz-Sevilla) por ser el centro del comercio con América. Su fama y su poderío económico provocaron la masiva migración lusa que, desde finales de la Edad Media, fue llegando al oeste de Andalucía.

El grueso de portugueses que iba a Andalucía era, sobre todo, de la zona sureña, haciendo que se generalizaran las palabras que veíamos antes, la pronunciación de la [s] predorsodental y, posteriormente, el sistema de cortesía que hemos explicado anteriormente. No solo eso, sino que, durante la unión dinástica entre España y Portugal, fueron siempre los portugueses los que aceptaron un grado de bilingüismo alto y los que, al fin y al cabo, terminaban emigrando a la parte española, incluso en el siglo xix. Además, esa migración (que solía ser por motivos de trabajo) era, en mayor medida, temporal, es decir, que volvían a sus casas pasados unos meses para, al año siguiente, regresar a España a trabajar. Los continuos viajes de ida y vuelta favorecieron el intercambio constante, liderado siempre por la zona andaluza.

En definitiva, el contacto lingüístico del español peninsular suroccidental y el portugués europeo meridional ha sido históricamente fecundo, ya que no solo ha salpicado el léxico o la fonética, sino que se refleja en la morfosintaxis pronominal y, ante todo, en la pragmática, con un concepto propio de cortesía distinto al del resto de sus países. Pero, como en tantas otras situaciones de contacto, es casi siempre el prestigio de una zona dada el que más influencias termina generando sobre la otra parte implicada; es precisamente lo que ha acontecido en la Península Ibérica, gracias al poder económico andaluz y los flujos migratorios constantes de población lusa. Tanto ha sido así, que podemos trasladar el mismo panorama a las variedades de ambas lenguas en América y África, pero esa ya es otra historia.


Referencias:

Aguado de los Reyes, J. (2005): «Lisboa, Sevilla, Amberes, eje financiero y comercial en el sistema atlántico (primera mitad del siglo xvii)», en Martínez Shaw, C. & Oliva Melgar, J. M. (eds.): El sistema atlántico español (siglos xvii-xix). Madrid: Marcial Pons, pp. 101-126.

Heine, B. & Kuteva, T. (2005): Language contact and grammatical change. Cambridge: Cambridge University Press.

Lara Bermejo, V. (2022): Historia de los pronombres de tratamiento en las lenguas iberorromances: Península Ibérica, América, África y Filipinas. Madrid/Frankfurt: Iberoamericana/Vervuert.

López Martínez, A. L. (2002): «La emigración portuguesa a la Baja Andalucía en el Antiguo Régimen», Revista Portuguesa de História, 36, pp. 15-42.

López Martínez, A. L. (2004): «Inmigración portuguesa y mercado de trabajo en la cuenca minera onubense 1870-1930», Hespérides, 12, pp. 51-66.


Cómo citar esta entrada:

Lara Bermejo, Víctor (2022): “El contacto lingüístico hispano-luso de la Península Ibérica”, Blog del grupo Español en Contacto. Recuperado de: https://espanolcontacto.fe.uam.es/wordpress/index.php/2022/03/07/el-contacto-linguistico-hispano-luso-de-la-peninsula-iberica-nueva-entrada-de-blog-escrita-por-victor-lara-bermejo/